En la imagen hay personas con habilidades sociales

Entrenamiento en habilidades sociales: Mejora tus relaciones

El entrenamiento en habilidades sociales es una técnica terapéutica diseñada para mejorar las capacidades de las personas en la interacción social. Se centra en el desarrollo y perfeccionamiento de habilidades necesarias para establecer relaciones interpersonales satisfactorias, comunicarse de manera efectiva y desenvolverse adecuadamente en diversas situaciones sociales.

En el ámbito de la salud mental, el entrenamiento en habilidades sociales adquiere una relevancia significativa, ya que sus dificultades, pueden ser un factor contribuyente o un síntoma de diversos trastornos psicológicos, como la ansiedad social, la depresión o el trastorno del espectro autista. Por lo tanto, el abordaje de estas dificultades es fundamental para mejorar la calidad de vida de las personas que enfrentan estos desafíos.

El entrenamiento en habilidades sociales proporciona a los individuos las herramientas necesarias para enfrentar y superar las barreras que limitan su participación en la sociedad. Al aprender a interpretar las señales sociales, expresar sus emociones de manera adecuada y establecer vínculos significativos con los demás, las personas pueden experimentar una mejora significativa en su bienestar emocional y su funcionamiento social.

Fundamentos del Entrenamiento en Habilidades Sociales

El entrenamiento en habilidades sociales se fundamenta en principios psicológicos y teóricos que buscan comprender y modificar el comportamiento humano en contextos sociales. Dos elementos clave en este enfoque son el condicionamiento operante y la clarificación de objetivos.

Explicación del Condicionamiento Operante como Base del Entrenamiento

El condicionamiento operante, propuesto por el psicólogo B.F. Skinner, es un proceso de aprendizaje en el que el comportamiento es modificado por sus consecuencias, ya sean reforzantes o punitivas. En el contexto del entrenamiento en habilidades sociales, este principio se aplica enseñando y reforzando conductas socialmente adecuadas.

Por ejemplo, cuando un individuo muestra una conducta socialmente competente, como mantener contacto visual durante una conversación, se refuerza esta conducta mediante elogios, recompensas o simplemente una respuesta positiva del interlocutor. Por el contrario, si el individuo exhibe una conducta inadecuada, como interrumpir constantemente a los demás, se pueden aplicar consecuencias negativas o ignorar la conducta para reducir su frecuencia (Spence, 2003).

El condicionamiento operante proporciona un marco teórico sólido para comprender cómo se adquieren y mantienen las habilidades sociales, así como para diseñar intervenciones efectivas que promuevan el cambio de comportamiento deseado.

Objetivos del Entrenamiento en Habilidades Sociales

El entrenamiento en habilidades sociales tiene múltiples objetivos que van más allá de simplemente enseñar comportamientos específicos. Algunos de los principales objetivos incluyen:

  1. Mejorar la calidad de las interacciones sociales: El entrenamiento busca facilitar la comunicación efectiva y el establecimiento de relaciones satisfactorias con los demás.
  2. Incrementar la autoconfianza y autoestima: Al dominar habilidades sociales, las personas pueden sentirse más seguras de sí mismas en situaciones sociales y desarrollar una imagen más positiva de sí mismas.
  3. Reducir la ansiedad social: Al proporcionar herramientas para enfrentar y manejar la ansiedad en situaciones sociales, el entrenamiento puede ayudar a reducir la angustia asociada con la interacción social.
  4. Fomentar la adaptabilidad: El entrenamiento en habilidades sociales enseña a las personas a ajustar su comportamiento según el contexto social y las necesidades de los demás, lo que les permite adaptarse a una variedad de situaciones sociales.
  5. Promover el establecimiento de relaciones significativas: Al aprender a expresarse de manera auténtica y a comprender las necesidades y emociones de los demás, las personas pueden establecer relaciones más profundas y satisfactorias.

Estos objetivos son fundamentales para mejorar la funcionalidad social y emocional de los individuos, lo que a su vez puede tener un impacto positivo en su bienestar general y su calidad de vida.

Entrenamiento en habilidades sociales: Hay un deficit en el paciente, en donde se necesita modelado y moldeado, lo que lleva a hacer un roleplay para poner en practica la situacioen de la vida real

Programas de Entrenamiento en Habilidades Sociales

Los programas de entrenamiento en habilidades sociales son intervenciones estructuradas diseñadas para mejorar las habilidades de interacción social y promover el bienestar emocional y social de los individuos. Estos programas se basan en un enfoque terapéutico y emplean diversas técnicas conductuales para alcanzar sus objetivos (Almerie et al., 2015).

Enfoque Terapéutico y Técnicas Conductuales Utilizadas

El enfoque terapéutico en los programas de entrenamiento en habilidades sociales se basa en principios de psicología clínica y terapia conductual. Se centra en identificar y modificar los patrones de comportamiento que afectan negativamente las habilidades sociales de un individuo (Spence, 2003).

Entre las técnicas conductuales utilizadas en estos programas se incluyen:

  1. Modelado: Los participantes observan a modelos que demuestran habilidades sociales adecuadas en situaciones específicas. Esto les proporciona ejemplos concretos y guías visuales sobre cómo comportarse de manera efectiva.
  2. Role-playing (Juego de Roles): Los participantes practican interacciones sociales simuladas, asumiendo diferentes roles y escenarios. Esta técnica les permite experimentar y ensayar habilidades sociales en un entorno controlado y seguro.
  3. Feedback y Reforzamiento: Se proporciona retroalimentación positiva y constructiva sobre el desempeño de los participantes en las actividades de entrenamiento. El refuerzo positivo se utiliza para fortalecer y consolidar los comportamientos deseables.
  4. Estrategias de Resolución de Problemas: Se enseñan habilidades para identificar y abordar los problemas sociales de manera efectiva, incluyendo la comunicación asertiva, la negociación y la resolución de conflictos.
  5. Entrenamiento en Habilidades de Comunicación: Se enseñan técnicas para mejorar la expresión verbal y no verbal, así como la escucha activa y la empatía.

Perfil de los Individuos que Pueden Beneficiarse del Entrenamiento

El entrenamiento en habilidades sociales puede ser beneficioso para una amplia variedad de personas en diferentes etapas de la vida. Algunos de los grupos que pueden beneficiarse incluyen:

  • Individuos con trastornos del espectro autista (TEA) u otras dificultades de desarrollo que afectan las habilidades sociales.
  • Personas con ansiedad social o fobia social que experimentan dificultades para interactuar en situaciones sociales.
  • Adolescentes que enfrentan desafíos en el desarrollo de relaciones interpersonales saludables.
  • Adultos que desean mejorar sus habilidades de comunicación y establecer relaciones más satisfactorias en el trabajo, la familia o la comunidad.

En resumen, los programas de entrenamiento en habilidades sociales ofrecen herramientas y recursos valiosos para mejorar la funcionalidad social y emocional de una amplia gama de individuos, lo que les permite desarrollar relaciones más sólidas y satisfactorias en su vida diaria.

Hay habilidades sociales basicas y de rendimiento complejo

Tipos de Habilidades Sociales

a. Habilidades Sociales Básicas

Las habilidades sociales básicas son fundamentales para establecer y mantener relaciones interpersonales saludables. Estas habilidades proporcionan la base sobre la cual se construyen interacciones sociales exitosas. A continuación, se presenta un desglose de algunas de las habilidades sociales básicas más importantes y su importancia:

  1. Contacto Visual al Hablar con Otras Personas: Mantener contacto visual durante una conversación demuestra interés y atención hacia el interlocutor. Es una señal de respeto y contribuye a establecer una conexión emocional.
  2. Postura Corporal y Espacio Personal: Una postura abierta y relajada comunica confianza y disposición para interactuar. Respetar el espacio personal de los demás es crucial para mantener una comunicación cómoda y respetuosa.
  3. Inflexión y Tono de Voz en el Estilo de Conversación: La variación en el tono de voz y la inflexión adecuada pueden transmitir emociones y matices en la comunicación. Un tono de voz monótono o agresivo puede dificultar la comprensión y generar malentendidos.
  4. Calidad de Voz en Relación al Tono, Velocidad y Claridad: Hablar de manera clara y a un ritmo adecuado facilita la comprensión y la comunicación efectiva. Un tono de voz agradable y modulado contribuye a crear un ambiente positivo en la interacción.
  5. Expresión Facial y Gestos: La expresión facial y los gestos son importantes para complementar y reforzar el mensaje verbal. Transmiten emociones y ayudan a interpretar el significado de las palabras.
  6. Habilidades de Escucha: Escuchar activamente y con atención es esencial para una comunicación efectiva. Esto implica prestar atención a lo que dice el interlocutor, hacer preguntas clarificadoras y mostrar interés genuino por sus puntos de vista.
  7. Reconocimientos Verbales: Mostrar aprecio y reconocimiento hacia los demás fortalece las relaciones interpersonales. Expresar gratitud y elogiar los logros de los demás fomenta un ambiente de confianza y colaboración.
  8. Movimientos de la Cabeza: Asentir con la cabeza o hacer gestos afirmativos durante una conversación indica acuerdo o comprensión. Estos gestos refuerzan el mensaje de que se está escuchando activamente y se está participando en la interacción.

Estas habilidades básicas son fundamentales para establecer una base sólida en las interacciones sociales y pueden mejorar significativamente la calidad de las relaciones interpersonales (Spence, 2003).

b. Habilidades de Rendimiento Complejo

Además de las habilidades básicas, existen habilidades sociales más complejas que son necesarias para enfrentar situaciones sociales más desafiantes. Algunas de estas habilidades incluyen:

  1. Iniciar Conversaciones: Ser capaz de iniciar y mantener una conversación de manera fluida y natural es fundamental para establecer conexiones sociales y construir relaciones.
  2. Integrarse a Grupos: Pedir e invitar a participar en actividades grupales demuestra habilidades de liderazgo y facilita la integración en diferentes entornos sociales.
  3. Pedir y Ofrecer Ayuda: Saber cuándo pedir ayuda y ofrecerla a los demás es importante para fortalecer los lazos sociales y promover la colaboración y el apoyo mutuo.
  4. Dar Retroalimentación Negativa: Expresar críticas constructivas de manera respetuosa y efectiva es esencial para resolver conflictos y mejorar las relaciones interpersonales.
  5. Responder a la Retroalimentación Negativa: Saber recibir críticas de manera constructiva y utilizarlas para el crecimiento personal es una habilidad importante para mantener relaciones saludables.
  6. Decir No y Tratar con la Presión de Grupo: Ser capaz de establecer límites y defender las propias necesidades frente a la presión social es crucial para mantener la integridad personal y la autoestima.
  7. Respuesta Asertiva: Comunicar de manera clara y directa las propias opiniones, deseos y límites sin agredir ni someterse es fundamental para mantener relaciones equilibradas y saludables.

Estas habilidades de rendimiento complejo requieren un mayor nivel de competencia social y pueden ser más difíciles de dominar, pero son igualmente importantes para desenvolverse con éxito en una variedad de situaciones sociales y contextos interpersonales.

Planificación y Ejecución del Entrenamiento

El proceso de planificación y ejecución del entrenamiento en habilidades sociales es fundamental para garantizar su efectividad y maximizar los resultados. Se basa en una enseñanza sistemática de habilidades interpersonales y en la práctica en situaciones reales. A continuación, se detallan estos aspectos:

Proceso de Enseñanza Sistemática de Habilidades Interpersonales

  1. Identificación de Objetivos: El primer paso en la planificación del entrenamiento es identificar los objetivos específicos que se desea alcanzar. Estos objetivos pueden incluir habilidades sociales básicas, como mantener contacto visual, o habilidades de rendimiento complejo, como iniciar conversaciones.
  2. Secuencia de Habilidades: Una vez que se han establecido los objetivos, se determina la secuencia en la que se enseñarán las habilidades. Es importante comenzar con habilidades más básicas y progresar gradualmente hacia habilidades más complejas, asegurándose de que cada habilidad se domine antes de pasar a la siguiente.
  3. Instrucción y Modelado: Se proporciona instrucción detallada sobre cada habilidad y se demuestra cómo realizarla correctamente a través de modelos o ejemplos. Los participantes tienen la oportunidad de observar y practicar las habilidades bajo la guía del instructor.
  4. Práctica Guiada: Se lleva a cabo una práctica guiada en la que los participantes tienen la oportunidad de practicar las habilidades en un entorno controlado y recibir retroalimentación inmediata y orientación del instructor.
  5. Práctica Independiente: Una vez que los participantes han adquirido cierto nivel de competencia en una habilidad, se les anima a practicar de forma independiente fuera del entorno de entrenamiento. Esto les permite aplicar las habilidades en situaciones reales y consolidar su aprendizaje.
  6. Evaluación y Retroalimentación: Se realiza una evaluación periódica del progreso de los participantes y se les proporciona retroalimentación continua sobre su desempeño. Se identifican áreas de mejora y se ofrecen estrategias para abordarlas.

Importancia de la Práctica en Situaciones Reales

La práctica en situaciones reales es esencial para la generalización y el mantenimiento de las habilidades sociales. Aunque la práctica en un entorno controlado es útil para adquirir habilidades básicas, es en las situaciones cotidianas donde se enfrentan los desafíos reales y se consolidan los aprendizajes.

A su vez, permite a los participantes experimentar las consecuencias reales de su comportamiento y adaptarse a diferentes contextos sociales. Les brinda la oportunidad de poner en práctica las habilidades aprendidas y recibir retroalimentación del mundo real, lo que refuerza su confianza y competencia social.

Además, la práctica en situaciones reales facilita la generalización de las habilidades a diferentes entornos y personas, lo que aumenta la probabilidad de que se utilicen de manera efectiva en una variedad de situaciones sociales.

En resumen, la planificación y ejecución del entrenamiento en habilidades sociales se basa en una enseñanza sistemática de habilidades interpersonales y en la práctica en situaciones reales. Este enfoque garantiza que los participantes adquieran habilidades prácticas y relevantes que puedan aplicar con éxito en su vida diaria (Mueser & Bellack, 2007).

El entrenamiento en habilidades sociales consiste en: Observar un modelo de conductas adecuadas y practicarlas, corregir conductas disfunciones, perfeccionar las conductas logradas y reforzarlas, practicas las conductas en situaciones de la vida real

Entrenamiento en Formato Grupal

El entrenamiento en habilidades sociales en formato grupal ofrece un entorno de apoyo y aprendizaje donde los participantes pueden practicar y mejorar sus habilidades sociales en un contexto socialmente seguro. La estructura de las sesiones grupales y las fases del proceso de entrenamiento en grupo son elementos clave para facilitar el aprendizaje y el crecimiento interpersonal. A continuación, se detallan estos aspectos (Almerie et al., 2015):

Estructura de las Sesiones Grupales

  1. Introducción y Calentamiento: La sesión comienza con una breve introducción por parte del facilitador, quien establece el tema o los objetivos de la sesión. Se puede realizar una actividad de “rompehielos” para fomentar la interacción entre los participantes y crear un ambiente de confianza y comodidad.
  2. Presentación del Tema: Se presenta el tema o la habilidad social que se trabajará durante la sesión. Se proporciona información teórica y se discuten estrategias y técnicas para mejorar la habilidad en cuestión.
  3. Práctica Guiada: Los participantes tienen la oportunidad de practicar la habilidad social bajo la guía del facilitador. Se utilizan ejercicios de role-playing o actividades estructuradas para simular situaciones sociales y facilitar la práctica de las habilidades aprendidas.
  4. Retroalimentación y Discusión: Después de la práctica, se proporciona retroalimentación constructiva a los participantes sobre su desempeño. Se fomenta la discusión y el intercambio de experiencias entre los miembros del grupo, lo que permite aprender unos de otros y obtener diferentes perspectivas sobre la situación.
  5. Refuerzo Positivo: Se reconoce y se refuerza el esfuerzo y los logros de los participantes. Se destacan los aspectos positivos de su desempeño y se les anima a seguir practicando y mejorando.
  6. Cierre y Tareas Inter-sesión: La sesión concluye con un resumen de los puntos clave y la asignación de tareas o ejercicios para practicar fuera del entorno de grupo. Se proporciona información sobre la próxima sesión y se motiva a los participantes a seguir trabajando en el desarrollo de sus habilidades sociales.

Fases del Proceso de Entrenamiento en Grupo

  1. Planificación del Entrenamiento: En esta fase inicial, se establecen los objetivos del entrenamiento y se diseñan las actividades y el contenido de las sesiones. Se selecciona el grupo de participantes y se establece un horario y una duración para el entrenamiento.
  2. Implementación del Entrenamiento: Durante esta fase, se llevan a cabo las sesiones grupales planificadas. Se trabaja en el desarrollo de habilidades sociales a través de ejercicios prácticos, discusiones grupales y retroalimentación individualizada.
  3. Evaluación y Ajuste: Se realiza una evaluación continua del progreso de los participantes y de la efectividad del entrenamiento. Se hacen ajustes en el contenido y la metodología según sea necesario para adaptarse a las necesidades individuales y grupales.
  4. Generalización y Mantenimiento: Una vez finalizado el entrenamiento formal, se fomenta la generalización de las habilidades aprendidas a diferentes situaciones y contextos sociales. Se proporciona apoyo continuo y se fomenta la práctica regular para mantener y consolidar los nuevos comportamientos sociales.

Estas fases del proceso de entrenamiento en grupo son fundamentales para garantizar un aprendizaje efectivo y duradero de las habilidades sociales. Proporcionan una estructura clara y coherente para el desarrollo de habilidades sociales en un entorno grupal de apoyo y aprendizaje (Spence, 2003).

Pasos para la Aplicación de Habilidades Sociales

La aplicación práctica de habilidades sociales es crucial para integrarlas en la vida cotidiana y mejorar las interacciones interpersonales. A continuación, se detallan los pasos para la aplicación efectiva de estas habilidades, junto con la importancia de la retroalimentación y el refuerzo positivo (Mueser & Bellack, 2007):

Pasos para la aplicación

1. Preparación y Conciencia: Antes de aplicar una habilidad social en una situación real, es importante estar consciente de la habilidad que se desea utilizar y de cómo se puede aplicar en un contexto específico. Esto puede implicar reflexionar sobre situaciones pasadas, visualizar la interacción deseada y prepararse mentalmente para el encuentro.

2. Identificación del Momento Adecuado: Es crucial elegir el momento adecuado para aplicar la habilidad social. Esto implica considerar el contexto, las circunstancias y las emociones tanto propias como de los demás. Por ejemplo, iniciar una conversación en un momento oportuno puede aumentar las posibilidades de una interacción exitosa.

3. Aplicación de la Habilidad: Una vez identificado el momento adecuado, se procede a aplicar la habilidad social en la situación. Esto puede implicar utilizar técnicas de comunicación verbal y no verbal, como hacer preguntas abiertas, mantener contacto visual, utilizar un tono de voz adecuado, entre otros, según la habilidad específica que se esté practicando.

4. Observación y Adaptación: Durante la interacción, es importante observar las reacciones y respuestas de los demás y adaptar el comportamiento según sea necesario. Esto puede implicar leer las señales no verbales, como el lenguaje corporal y las expresiones faciales, y ajustar la comunicación en consecuencia para mantener una interacción fluida y respetuosa.

5. Reflexión Posterior: Después de la interacción, es útil reflexionar sobre la aplicación de la habilidad y evaluar su efectividad. Esto puede implicar identificar qué aspectos funcionaron bien y cuáles podrían mejorarse en futuras interacciones. La reflexión posterior es fundamental para el aprendizaje y el crecimiento continuo en el desarrollo de habilidades sociales.

Importancia de la Retroalimentación y el Refuerzo Positivo

La retroalimentación y el refuerzo positivo son elementos clave para el proceso de aprendizaje y aplicación de habilidades sociales:

Retroalimentación: Proporcionar retroalimentación constructiva después de aplicar una habilidad social permite a los individuos comprender cómo fueron percibidos y qué pueden mejorar. La retroalimentación ayuda a identificar áreas de fortaleza y áreas de mejora, lo que facilita el crecimiento y el desarrollo continuo de las habilidades sociales.

Refuerzo Positivo: El refuerzo positivo aumenta la probabilidad de que un comportamiento se repita en el futuro. Reconocer y recompensar el uso efectivo de habilidades sociales refuerza el comportamiento deseado y motiva a los individuos a seguir practicando y mejorando. El refuerzo positivo puede ser verbal, como elogios y reconocimientos, o no verbal, como gestos de aprobación y sonrisas.

En resumen, la aplicación práctica de habilidades sociales requiere preparación, adaptación y reflexión, junto con la retroalimentación y el refuerzo positivo para facilitar el aprendizaje y el crecimiento continuo. Integrar estos pasos en el proceso de desarrollo de habilidades sociales puede mejorar significativamente la calidad de las interacciones interpersonales y fortalecer las relaciones con los demás.

Consideraciones Finales

Al finalizar un programa de entrenamiento en habilidades sociales, es importante tener en cuenta diversas consideraciones para garantizar que los participantes puedan aplicar efectivamente lo aprendido en su vida diaria. Estas consideraciones incluyen adaptaciones según las necesidades individuales y la importancia del seguimiento y las tareas inter-sesión (Mueser & Bellack, 2007):

Adaptaciones según las Necesidades Individuales

Cada individuo es único y puede tener diferentes niveles de habilidades sociales, áreas de fortaleza y áreas de mejora. Por lo tanto, es fundamental adaptar el entrenamiento en habilidades sociales según las necesidades específicas de cada participante. Esto puede implicar (Almerie et al., 2015):

  • Personalizar los ejercicios y actividades de entrenamiento para abordar las necesidades individuales de cada participante.
  • Proporcionar apoyo adicional o recursos específicos para aquellos que enfrentan desafíos particulares en el desarrollo de habilidades sociales.
  • Adaptar el ritmo y la intensidad del entrenamiento para garantizar que sea efectivo y accesible para todos los participantes.

Importancia del Seguimiento y las Tareas Inter-sesión

El seguimiento regular y las tareas inter-sesión son componentes críticos para mantener el progreso y la motivación de los participantes después de finalizado el entrenamiento formal. Algunas consideraciones importantes incluyen:

  • Realizar seguimientos periódicos para evaluar el progreso de los participantes y abordar cualquier dificultad o inquietud que puedan surgir.
  • Asignar tareas inter-sesión que permitan a los participantes practicar y consolidar las habilidades aprendidas en situaciones reales.
  • Proporcionar retroalimentación específica y orientación sobre cómo mejorar basada en el desempeño durante las tareas inter-sesión.
  • Fomentar la responsabilidad y el compromiso continuo con el desarrollo de habilidades sociales, incluso después de finalizado el entrenamiento formal.

El seguimiento y las tareas inter-sesión ayudan a reforzar el aprendizaje y a mantener la motivación de los participantes a largo plazo. Además, permiten a los facilitadores identificar cualquier necesidad adicional de apoyo y brindar la orientación necesaria para garantizar el éxito continuo en el desarrollo de habilidades sociales.

En resumen, adaptar el entrenamiento según las necesidades individuales y mantener un seguimiento regular con tareas inter-sesión son aspectos clave para maximizar los beneficios del entrenamiento en habilidades sociales y promover un desarrollo continuo y sostenible en las interacciones interpersonales.

Resumen

El entrenamiento en habilidades sociales es una herramienta crucial en el ámbito de la salud mental, centrada en mejorar las interacciones interpersonales. Se basa en el condicionamiento operante y se enfoca en desarrollar habilidades tanto verbales como no verbales. Los programas de entrenamiento se estructuran en sesiones grupales, donde se enseñan habilidades básicas y complejas a través de prácticas sistemáticas y modelado de comportamientos. La retroalimentación y el refuerzo positivo juegan un papel fundamental en este proceso, proporcionando orientación y motivación para mejorar.

La aplicación práctica de las habilidades sociales implica una preparación consciente, la identificación de momentos adecuados y la adaptación a las respuestas de los demás. Es esencial reflexionar sobre las interacciones y recibir retroalimentación para un desarrollo continuo. Además, adaptar el entrenamiento a las necesidades individuales y mantener un seguimiento regular con tareas inter-sesión son clave para garantizar el éxito a largo plazo.

En última instancia, las habilidades sociales no solo mejoran la calidad de las relaciones interpersonales, sino que también fortalecen la autoconfianza y el bienestar emocional. Son fundamentales en la vida cotidiana, facilitando la comunicación efectiva, la resolución de conflictos y el establecimiento de conexiones significativas con los demás. Por tanto, invertir en el desarrollo de habilidades sociales es esencial para promover la salud mental y el bienestar emocional.

Referencias Bibliográficas

  • Almerie, M. Q., Okba Al Marhi, M., Jawoosh, M., Alsabbagh, M., Matar, H. E., Maayan, N., & Bergman, H. (2015). Social skills programmes for schizophrenia. Cochrane Database of Systematic Reviews, (6). 
  • Mueser, K. T., & Bellack, A. S.(2007). Social skills training: Alive and well?, Journal of Mental Health, 16,5, 549-552
  • Spence, S. H. (2003). Social Skills Training with Children and Young People: Theory, Evidence and Practice. Child and Adolescent Mental Health, 8, 84-96.

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